Recibi este texto y quise compartirlo con ustedes. Aca se los dejo...

Conozco a personas tan infelices que ya no son capaces de albergar

felicidad, y contagian su desdicha a todos cuantos las rodean.

Llenas de autocompasión y rabia, están convencidas de que la

culpa de todo la tienen los demás o la "mala suerte".

También conozco a personas infelices que se convencen a si

mismas de que son muy felices y así lo proclaman a los cuatro

vientos, porque si callaran y escucharan en su interior, se darían

cuenta de que quizá no sea tan cierto.

Y conozco a personas que son felices y, conscientes de su felicidad,

son capaces de apreciarla, de conservarla, de hacerla crecer y de

transmitirla, y lo hacen sin decir nada.

La esperanza es oscilar entre la verborragia y el silencio.

Y quedarse

al fin, en el silencio.

Berna Wang ( "La mirada oblicua")